En ese momento, me esperaba de todo menos aquello. Nunca pensé que vería con mis propios ojos mi cuerpo inerte en un callejón encima de un charco de sangre... eso sólo significaba una cosa. Estaba muerta.

miércoles, 5 de marzo de 2014

▶ Capítulo 1.| 1ª parte

♫♪ I need your love, I need your time, when everything is wrong..♫♪

Buff...ya está otra vez el móvil sonando...¿Pero es que este chico nunca se cansa?
Dejo saltar el buzón de voz, una vez más.
-Hola, soy Anna. Ahora mismo no puedo cogerlo. Deja un mensaje después de la señal.-  Oigo el pitido por al menos décima vez .
-Ehh...Anna, ¿Por qué no coges el teléfono? Tengo que hablar contigo seriamente. Es urgente, por favor. ¡Llámame!
Y cuelga. ¿No se rinde nunca? Es algo desesperante.
Mi móvil sigue sonando, y yo decido ir a darme una vuelta, a tomar un café....¡Yo qué sé!  Pero lejos de este cacharro infernal y, sobre todo, de la persona que se esconde detrás de este.
Así pues, cojo mi abrigo y me voy al pequeño bar que hay debajo de mi piso. Me siento en una mesa y pido un café solo.
-¿Qué querrá? - Pienso.- ¿Quiere hacerme más daño? ¿Está empeñado en eso? ¿Por qué no me deja?
Tal vez quiera arreglarlo...no, es casi seguro que quiere arreglarlo...pero, ¿Quiero yo? Esa es la cuestión.
Necesito tiempo para pensar, alejarme, poder analizar todo objetivamente. 
De repente alguien se sienta delante de mí, perturbando mi paz y sacándome de mi ensimismamiento.
Oh, no. ¿Cómo ha sabido que estaba aquí?
-Anna, estaba preocupado. No has cogido ninguna de mis llamadas, y tampoco estabas en tu cas...
-¿Qué quieres, David? - Digo cortándolo secamente.
-Tenemos que hablar...
-Pero yo no quiero hablar.
-No puedes eludirme toda tu vida. - Dice en tono despectivo.
-Tampoco pretendo hacerlo.
Se instala entre nosotros un silencio incómodo. La tensión se puede cortar con un cuchillo.
-Anna...yo...yo te qu..
-No lo digas.- Susurro con un tono amenazante.
-Pero es verdad. Yo te quie..
-¡Que no lo digas!- Le grito enfurecida, frustrada.
Me doy cuenta de que todo el bar se ha girado al escuchar el grito. Qué vergüenza.
-Yo solo quiero arreglar las cosas.- dice en voz baja. Su voz suena compungida y arrepentida.
-Muy bien, yo en estos momentos soy incapaz de ello. - Digo en el tono más frío que soy capaz, con una expresión seria y distante. - Vete, David.
-Bueno...si es lo que quieres..me iré.
-Adiós.- Digo moviendo la mano.
Se va, y yo siento unas profundas ganas de llorar.
¿Por qué me ha hecho eso? Y ahora quiere que lo perdone como si nada...¡Va listo!
Decido subir a mi piso. Allí podré llorar todo lo que quiera y pueda.
Mañana llamaré a Amy para quedar con ella y contarle lo que ha pasado...Amy siempre sabe qué hacer.
Me tomo algo rápido de cena, me echo en la cama y lloro hasta quedarme dormida.
Sí. Mañana será otro día.   

       
                                                                                                                                                                  Mariela.

2 comentarios:

  1. Una historia muy interesante y muy adictiva. Parece que habéis nacido para esto.

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